Tossa de Mar tiene algo que ningún otro pueblo de la Costa Brava tiene: unas murallas medievales del siglo XIV que rodean completamente un barrio habitado, con calles empedradas, un faro activo y vistas directas al Mediterráneo. El conjunto fue declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1931 y es el único ejemplo intacto de este tipo en toda la costa catalana. Esta guía organiza la visita — lo histórico, las calas, las rutas y la gastronomía — con los datos que hacen falta antes de salir.
¿Qué ver en Tossa de Mar? Tossa de Mar tiene la Vila Vella — el único pueblo medieval amurallado íntegro de la costa catalana, con siete torres y el Faro del siglo XVII —, la Villa Romana dels Ametllers (entrada gratuita, mosaicos del siglo I), el Museo Municipal con un Chagall original y calas accesibles por el Camino de Ronda. Está a 90 minutos de Barcelona y 45 de Girona. No tiene tren — solo autobús o coche.
La Vila Vella, la muralla que define el pueblo
La Vila Vella de Tossa es el resultado de un proceso constructivo que empezó en 1187 por encargo del abad de Ripoll, que necesitaba proteger la población costera de las incursiones piratas del Mediterráneo. La reconstrucción más significativa llegó en el siglo XIV bajo el abad Descatllar, que reforzó el recinto con las murallas y torres que se ven hoy.
El sistema defensivo tiene siete torres principales, cada una con una función específica:
- Torre d’en Joanàs — en el extremo del promontorio, controlaba visualmente toda la bahía
- Torre de les Hores — en el patio de armas, tenía el reloj que regulaba la vida comunitaria y los turnos de guardia
- Torre d’es Codolar — protegía el acceso desde la playa homónima y era el último reducto defensivo del recinto
- Torre del Homenaje — en el punto más elevado, formaba parte del castillo medieval original
Dentro del recinto, las calles están empedradas con guijarros traídos de la propia playa — el mismo material que usó el mar para pulirlos también los hace cómodos para caminar. Las casas de los siglos XV y XVI tienen portales y ventanas con elementos góticos que indican que la prosperidad de la pesca y el comercio marítimo llegó tarde, cuando la arquitectura gótica ya estaba en decadencia en las ciudades.
Las ruinas de la Antigua Iglesia de Sant Vicenç dentro del recinto son uno de los elementos menos explicados del conjunto. El edificio gótico del siglo XV fue destruido en el siglo XIX cuando lo usaron como almacén de munición y acabó explosionando. Lo que queda — el ábside y parte de la sacristía — se usa hoy como espacio para conciertos nocturnos de verano bajo las estrellas.
El Forat del Dimoni es un pasaje que atraviesa la muralla y da acceso directo a la Cala Codolar. Es una de las entradas menos conocidas al recinto y el único punto donde se puede pasar de la Vila Vella al mar sin rodear las murallas.
El Faro de Tossa y el Centro de Interpretación
El Faro de Tossa fue inaugurado en 1917 — las fuentes varían entre 1917 y 1919 según el criterio de medición, si se cuenta la primera luz o la inauguración oficial. Está situado en el punto más alto del promontorio, sobre las ruinas del antiguo castillo medieval. Es un faro activo y al mismo tiempo alberga el Centro de Interpretación de Faros del Mediterráneo.
La exposición cubre la evolución tecnológica de los faros costeros: la óptica de las lentes de Fresnel, la arquitectura de los edificios y la vida de los fareros, que vivían en aislamiento durante meses. Desde la terraza se obtiene la única perspectiva aérea de la bahía de Tossa disponible para los visitantes — la Platja Gran, el barrio de Sa Roqueta y el perfil completo de las murallas en un solo encuadre.
La Villa Romana dels Ametllers, entrada gratuita y mosaicos reales
La Villa Romana dels Ametllers fue descubierta en 1914 por el Dr. Ignasi Melé y es uno de los yacimientos agrícolas romanos más importantes de la provincia de Tarraconensis. Funcionó entre el siglo I a.C. y el siglo V d.C. como centro de producción y exportación de vino.
El yacimiento tiene dos sectores claramente diferenciados. La pars urbana — la zona residencial — estaba en la parte alta para aprovechar las vistas y la brisa marina. La pars fructuaria — la zona industrial — ocupaba la parte baja para facilitar el transporte de ánforas hacia el puerto natural. En la pars urbana se conserva el Mosaico de Vitalis, que identifica nominalmente a uno de los propietarios de la villa — uno de los pocos mosaicos romanos en Cataluña que lleva el nombre de su comitente. También está la inscripción que confirma el nombre romano de la localidad: Turissa.
La entrada es gratuita. El yacimiento está a pocos minutos del parking principal y raramente tiene colas, a diferencia de los monumentos del centro.
El Museo Municipal, el primer de España con arte contemporáneo extranjero
El Museo Municipal de Tossa, inaugurado en 1935 en el Palau del Batlle de Sac dentro de la Vila Vella, fue el primer museo del Estado español en exponer obras de artistas extranjeros contemporáneos. El contexto explica por qué: en los años 30, Tossa era un refugio de intelectuales y artistas europeos que huían de los totalitarismos, y la comunidad artística que se instaló aquí acabó donando obra al museo local.
Marc Chagall llegó en 1933 y fue quien bautizó el pueblo como “Paraíso Azul” — no es una denominación turística posterior, sino una cita directa del artista. La obra que donó al museo, El Violinista Celeste (1934), muestra a un violinista flotando sobre la silueta de las murallas de Tossa, fusionando el folclore judío del artista con el paisaje mediterráneo. Es el único Chagall original en un museo público de la Costa Brava.
La colección también tiene obras de André Masson, Jean Metzinger, Georges Kars y Olga Sacharoff — artistas de la llamada “Babel de las Artes” que convirtieron Tossa en un nodo de la vanguardia europea durante los años previos a la Guerra Civil.
Además de la pintura, el museo tiene una sección arqueológica con los mosaicos originales de la Villa dels Ametllers y una colección de vidrio y cerámica antigua que establece una continuidad histórica desde la Turissa romana hasta el siglo XX.
Precio: 3€. Es uno de los mejores museos en relación calidad-precio de toda la Costa Brava.
Las calas, organizadas por cómo llegar y qué esperar
Tossa tiene una costa variada — desde las playas urbanas con todos los servicios hasta calas vírgenes accesibles solo a pie por el Camino de Ronda o por mar.
Playas urbanas:
La Platja Gran tiene 385 metros de longitud con vista directa a las murallas medievales — el encuadre que convierte esta playa en una de las imágenes más replicadas de la Costa Brava. Tiene todos los servicios y barcos de turismo acuático.
La Playa de la Mar Menuda, en el extremo norte de la bahía, tiene una formación rocosa que crea una zona de aguas muy tranquilas conocida como sa banyera de ses dones — una piscina natural resguardada ideal para snorkel. El fondo marino de la Mar Menuda es referente regional para el avistamiento de caballitos de mar, gorgonias y morenas.
La Cala Es Codolar, detrás de las murallas, es la más tranquila de las playas del núcleo urbano. El agua es excepcionalmente cristalina porque los acantilados donde se asienta la muralla la protegen de los vientos del norte. Se accede por el Forat del Dimoni desde la Vila Vella o rodeando las murallas por el sur.
Calas del norte accesibles por el Camino de Ronda:
| Cala | Longitud | Composición | Servicios | Acceso |
|---|---|---|---|---|
| Cala Bona | 20 m | Rocas / Arena | Chiringuito verano | Sendero, 1h |
| Cala Pola | 70 m | Arena gruesa | Completo (camping) | Sendero, 2h / coche |
| Cala Giverola | 175 m | Arena fina | Deportes náuticos | Resort / barco |
| Cala Futadera | 100 m | Arena y bolos | Sin servicios | Sendero difícil |
La Cala Futadera es conocida como “la cala de los 300 escalones” — el acceso por sendero es el más exigente de la zona y eso explica que tenga el nivel de ocupación más bajo de todas las calas del término municipal. El nudismo es habitual.
El Camino de Ronda, la ruta costera que conecta las calas
El Camino de Ronda de Tossa tiene unos 10 kilómetros de recorrido dentro del término municipal, siguiendo el litoral entre acantilados de granito y bosque de pinos. Desde Tossa hacia el norte en dirección a Sant Feliu de Guíxols, la ruta pasa por Cala Bona, Cala Pola y Cala Giverola en aproximadamente dos horas de caminata.
La vegetación de pinos blancos y encinas llega hasta la misma orilla en varios puntos, creando una transición directa entre el bosque mediterráneo y el mar. Los miradores naturales — el de Sa Gavina y el de Sant Jaume — tienen las mejores vistas aéreas de las calas desde tierra.
Una opción para quien no quiere volver a pie: en temporada alta hay servicio de barco desde Cala Giverola hasta Tossa, lo que permite hacer la ruta de norte a sur y regresar por mar sin desandar el camino.
El barrio de Sa Roqueta y la estatua de Ava Gardner
Sa Roqueta es el primer barrio que se construyó fuera de las murallas — la primera expansión extramuros de Tossa cuando la población creció más allá de la capacidad del recinto. Tiene casas bajas, calles estrechas y un ambiente de barrio marinero que contrasta con el turismo de la Platja Gran.
La Casa Sans en el Paseo del Mar es el edificio modernista de referencia de Tossa. Construida en 1906 por el arquitecto Antoni de Falguera, tiene fachada con formas sinuosas, gárgolas de piedra y vidrieras con motivos vegetales y marinos. Funciona hoy como hotel boutique. Es la versión de Tossa del mismo fenómeno indiano que transformó Sitges en la misma época — capital americano reinvertido en arquitectura de vanguardia local.
La estatua de Ava Gardner está en lo alto de las murallas, con vista al Mediterráneo. La actriz rodó en Tossa la película Pandora y el holandés errante en 1951 y fue ella quien puso el pueblo en el mapa del turismo internacional. La estatua de bronce la muestra con la mirada hacia el horizonte.
El Cim i Tomba, el plato que tiene nombre propio
El Cim i Tomba es la expresión más directa de la cocina marinera de Tossa. El nombre describe el proceso de cocción: cim (cima) por las capas de pescado, y tomba (voltear) por el movimiento que se da a la cazuela para emulsionar el alioli con el caldo sin romper la patata.
El origen es de subsistencia — los pescadores usaban los peces dañados por las redes que no tenían salida comercial: rape, raya, rodaballo o cabracho, con patatas, ajo, cebolla, tomate y alioli. La cocina de aprovechamiento elevada a plato de identidad.
En septiembre se celebran las jornadas gastronómicas del Cim i Tomba con menús cerrados en los restaurantes integrados en el colectivo Cuina Tradicional Tossenca. Es el momento del año con menos turismo y mejores precios — la combinación ideal para una visita gastronómica.
Restaurantes con referencias verificables:
- La Cuina de Can Simón — cocina de autor, recomendado por la Guía Michelin
- Can Pini — Cim i Tomba tradicional como especialidad, precio aproximado 30€ el plato
- Restaurant Castell Vell — dentro de la Vila Vella, cocina marinera
- La Roca de Tossa — menú aproximado de 15€, arroz caldoso de bogavante
Cómo llegar y cuándo ir
Desde Barcelona: aproximadamente 90 minutos en autobús desde l’Estació del Nord. La empresa Moventis tiene aproximadamente 22 servicios diarios en días laborables. También hay conexión directa desde el Aeropuerto de Barcelona T1 y T2.
En coche: unos 90 minutos por la AP-7 y la C-63. La GI-682, la carretera de acceso final desde Lloret, es panorámica pero con curvas cerradas.
Aparcamiento: el centro histórico es peatonal para visitantes. Los parkings de referencia son el Parking Miramar y el de Platja Gran (aproximadamente 2€/hora), el de la Estación de Autobuses (posible encontrar plazas gratuitas en los alrededores, 10-15 minutos caminando) y el Parking Sa Riera a 500 metros del centro.
Cuándo ir: junio y septiembre tienen el mejor equilibrio — temperatura del agua agradable, menos saturación que julio y agosto, y precios de alojamiento más bajos. Septiembre coincide con las jornadas del Cim i Tomba. En enero, el Pelegrí de Tossa — una peregrinación de 40 km que los vecinos hacen desde el siglo XV en cumplimiento de un voto colectivo contra la peste — es uno de los eventos más intensos y menos turísticos del año.
Preguntas frecuentes
¿La Vila Vella de Tossa tiene horario de apertura?
No — el recinto amurallado es accesible a cualquier hora del día y no tiene tarifa de entrada. El Faro y el Museo Municipal sí tienen horarios y precio de entrada (Museo: 3€). Las calles y murallas son espacio público accesible libremente.
¿Cuánto tarda el autobús de Barcelona a Tossa de Mar?
Aproximadamente 1h 20min desde l’Estació del Nord con la empresa Moventis. Hay unos 22 servicios diarios en días laborables. También hay conexión directa desde el aeropuerto de Barcelona con trayecto de 1h 55min a 2h 15min.
¿La Villa Romana dels Ametllers tiene entrada?
No, la entrada es gratuita. Está a pocos minutos del parking principal. Tiene mosaicos originales del siglo I, incluido el Mosaico de Vitalis con el nombre del propietario y la inscripción Turissa — el nombre romano de Tossa.
¿Cuál es la mejor cala de Tossa de Mar?
Depende del perfil. Cala Es Codolar es la más tranquila y accesible desde el centro, con agua muy cristalina. Cala Pola tiene arena gruesa y agua turquesa pero requiere 2 horas de senderismo o acceso por el camping. Cala Futadera es la más virgen pero el acceso es el más exigente.
¿Qué es el Cim i Tomba?
El plato típico de Tossa — guiso de pescado firme (rape, raya o rodaballo) con patatas y alioli emulsionado. El nombre describe el proceso: cim por las capas de pescado y tomba por el movimiento que liga la salsa. En septiembre hay jornadas gastronómicas dedicadas con menús cerrados en los restaurantes locales.
¿Cuánto cuesta el Museo Municipal de Tossa?
3€. Tiene el único Chagall original en un museo público de la Costa Brava — El Violinista Celeste (1934) — y fue el primer museo de España en exponer arte contemporáneo extranjero. También tiene mosaicos romanos de la Villa dels Ametllers.
¿Cuánto dura el Camino de Ronda de Tossa al norte?
La ruta hacia Cala Bona, Cala Pola y Cala Giverola dura aproximadamente 2 horas de caminata. En temporada alta hay barco de retorno desde Cala Giverola a Tossa para no desandar el camino.
Para completar el viaje por la Costa Brava
Tossa combina bien con Cadaqués en un recorrido de dos días por la Costa Brava — Tossa al sur y Cadaqués al norte, los dos extremos del litoral gerundense con caracteres completamente distintos. Para quien viene desde Barcelona y quiere maximizar el tiempo, la guía de qué ver en Barcelona en 2 días cubre la capital con la misma lógica.
Y para quien prefiere combinar litoral con interior, Besalú está a unos 60 km de Tossa hacia el interior — pueblo medieval con el Mikvé judío y el Pont Vell, un contraste completo con las murallas sobre el mar de Tossa.
La combinación de historia romana, arquitectura medieval y vanguardia artística del siglo XX en un pueblo de menos de 10.000 habitantes hace de Tossa uno de los destinos culturalmente más densos de toda la Costa Brava.