Hay un punto exacto donde empieza la Costa Brava, y se puede tocar con la mano. Es Sa Palomera, una formación rocosa que sobresale al mar y parte en dos la bahía de Blanes. A partir de ahí la costa deja de ser la playa larga y llana del Maresme y se convierte en el litoral quebrado que le da nombre.
Blanes es un municipio de la comarca de la Selva situado a 70 kilómetros de Barcelona, en el punto donde el litoral del Maresme da paso a la Costa Brava. Esa misma roca es el escenario del concurso de fuegos artificiales más veterano de la costa, que en julio reúne entre 120.000 y 150.000 espectadores por noche.
¿Qué se puede ver en Blanes? Sa Palomera, la roca que marca el inicio de la Costa Brava; el Jardí Botànic Marimurtra sobre el puerto, con tarifas de 10 a 15 euros según temporada; y en julio, el Concurs Internacional de Focs d’Artifici, con más de un siglo de tradición.
Sa Palomera y la frontera de la Costa Brava
Sa Palomera es una roca que avanza hacia el mar y separa los dos arenales de la bahía. Su función geográfica es la que le da fama: el portal de turismo de la Costa Brava la señala como el punto que marca el inicio de ese tramo de litoral, el que va de aquí hasta la frontera francesa.
La diferencia se ve desde la propia roca. Al sur queda la costa del Maresme, de playas largas y rectas como las que se describen en qué ver en Calella o qué ver en Arenys de Mar. Al norte empiezan las calas encajadas entre acantilados.
Es un sitio de acceso libre, sin horario y sin entrada, y funciona igual de bien como mirador que como punto de referencia para entender dónde se está.
El concurso de fuegos lleva más de un siglo
El Concurs Internacional de Focs d’Artifici de la Costa Brava - Trofeu Vila de Blanes se celebra en julio y ya ha superado las cincuenta ediciones: la número 54 tuvo lugar del 23 al 27 de julio.
Los lanzamientos empiezan a las 22:30 y se disparan desde el entorno de la playa y la roca de Sa Palomera, de modo que el público se reparte por los arenales de toda la bahía. La cita tiene más de un siglo de tradición y mueve entre 120.000 y 150.000 espectadores por día.
Conviene saberlo en los dos casos. Esos cinco días son, con diferencia, el momento de mayor afluencia del año en Blanes: quien busque tranquilidad debería elegir otra semana, y quien vaya a por el espectáculo tiene que contar con que el trayecto de vuelta en tren irá lleno.
Marimurtra, un jardín botánico privado sobre el mar
El Jardí Botànic Marimurtra está en la montaña que se levanta sobre el puerto, y es el motivo por el que mucha gente llega hasta Blanes. Lo fundó Carl Faust y hoy sigue siendo un jardín botánico privado, algo poco habitual en un conjunto de este nivel.
La visita recomendada dura aproximadamente hora y media, y el acceso se gestiona con aforo por franjas horarias. Esa es la razón por la que el propio jardín recomienda comprar la entrada online: en taquilla puede no quedar hueco en la franja que interesa.
| Entrada | Precio |
|---|---|
| Temporada baja, todo el día | 10 € |
| Temporada media y alta, todo el día | 15 € (14 € anticipada) |
| Temporada media y alta, tarde desde las 14:00 | 10 € |
| Fan Individual, un año de visitas | 40 € |
| Fan Familiar, un año de visitas | 60 € |
La lectura práctica de esa tabla es sencilla: en verano, entrar a partir de las 14:00 cuesta 10 euros en vez de 15. Si el plan de la mañana es la playa y el de la tarde el jardín, el ahorro llega solo.
Los horarios cambian tres veces al año. De finales de octubre a principios de marzo abre de lunes a viernes de 10:00 a 15:00 y los fines de semana de 10:00 a 16:00. De marzo a mediados de mayo, todos los días de 9:30 a 17:00. Y de mediados de mayo a mediados de septiembre, todos los días de 9:00 a 18:00. Cierra el 24, 25, 26 y 31 de diciembre y el 1, 5 y 6 de enero.
Cómo subir al jardín sin coche
El jardín está en alto y la subida desde el centro se hace a pie, en bicicleta o en coche siguiendo los carteles en dirección a la montaña de encima del puerto. Está en el Passeig de Carles Faust, 9.
Hay una alternativa que resuelve la cuesta: el carrilet sale de la plaza Catalunya de Blanes y tiene parada justo delante de la entrada del jardín. Se reserva en el 93 561 20 00 o en info@carrilets.com.
Desde Lloret de Mar se llega por la carretera de acceso a la Costa Brava, la Gi-682, en dirección al Hospital Comarcal de Blanes y siguiendo las señales.
Cómo llegar desde Barcelona, y qué cambia aquí
Blanes está a 70 kilómetros de Barcelona y a 40 de Girona, según su ayuntamiento. Ya no es provincia de Barcelona: es la comarca de la Selva, en Girona, y eso se nota en el servicio de tren.
La Rodalies R1 llega hasta aquí, pero con una frecuencia distinta de la que tienen las paradas anteriores. Rodalies publica un tren cada 30 minutos hasta Blanes, frente a los 15 minutos en hora punta que llegan hasta Calella. A partir de Blanes, en dirección a Maçanet-Massanes, el servicio pasa a ser de una hora.
Eso convierte a Blanes en la frontera práctica de esta línea: es el último punto donde una escapada sin coche sigue siendo cómoda, y el primero donde conviene mirar el horario de vuelta antes de salir. El resto de combinaciones está en Cataluña sin coche y en las excursiones desde Barcelona en tren.
El billete es integrado y se paga por coronas: el sencillo va de 2,90 euros en una corona a 8,80 euros en cinco, y la T-casual de 10 viajes de 13 euros a 51,20 euros. El detalle está en la guía del transporte público de Barcelona.
En coche se llega por la C-32, la AP-7 o la N-II, con un trayecto de entre media hora y una hora desde Girona o Barcelona. Y hay una ventaja aérea que no tienen los pueblos del Maresme: el aeropuerto de Girona-Costa Brava queda a 32 kilómetros, media hora por la N-II, mientras El Prat está a 85.
Con qué encadenarlo
Blanes abre la Costa Brava, así que hacia el norte empieza otro tipo de costa. Las calas y los pueblos de ese tramo están en la Costa Brava desde Barcelona, y dos ejemplos de lo que viene después son qué ver en Tossa de Mar y qué ver en Calella de Palafrugell.
Hacia el sur queda la línea entera del Maresme, con las calas rocosas de qué ver en Sant Pol de Mar y la casa de Domènech i Montaner en qué ver en Canet de Mar.
Si el viaje se puede mover de fecha, conviene cruzar la mejor época para visitar Barcelona con la semana de los fuegos, que es la única del año en que Blanes se comporta como una ciudad grande. Entre las opciones de los pueblos más bonitos cerca de Barcelona, este es el que está más lejos y el que más gana yendo fuera de temporada alta.
Preguntas frecuentes sobre Blanes
¿Dónde empieza exactamente la Costa Brava?
Por Sa Palomera, la formación rocosa que sobresale al mar y parte la bahía de Blanes en dos. El portal de turismo de la Costa Brava la señala como el punto que marca su inicio, y es también desde donde se disparan los fuegos del concurso internacional de julio.
¿Cuánto cuesta el jardín botánico Marimurtra?
En temporada baja, 10 euros todo el día. En primavera, otoño y verano son 15 euros en taquilla y 14 comprando por anticipado. Y hay tarifa de tarde: 10 euros entrando a partir de las 14 h. El aforo va por franjas horarias, así que conviene comprar online.
¿Cuándo es el concurso de fuegos artificiales de Blanes?
En julio. La edición número 54 se celebró del 23 al 27 de julio, con los lanzamientos a las 22:30 desde la roca de Sa Palomera. Tiene más de un siglo de tradición y reúne entre 120.000 y 150.000 espectadores por día.
¿Cómo se sube al jardín botánico desde el centro de Blanes?
A pie, en bici o en coche siguiendo los carteles hacia la montaña que hay sobre el puerto. También hay un carrilet que sale de la plaza Catalunya y para justo delante de la entrada del jardín, con reserva en el 93 561 20 00.
¿A qué distancia está Blanes de Barcelona?
A 70 kilómetros de Barcelona y a 40 de Girona, según el propio ayuntamiento. Es el punto donde la línea R1 de Rodalies pasa a tener un tren cada 30 minutos, sin la frecuencia de 15 que tienen las paradas anteriores del Maresme.
En Blanes se acaba el cercanías cómodo y empieza la Costa Brava.